La administración de AMLO contempla un aumento al Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se aplicará al ahorro. No habrá nuevos impuestos, cierto, pero se elevarán los existentes, como en este caso.

Días atrás se había debatido, sobre la veracidad de esta información; lo cierto es que la miscelánea fiscal para el 2020 propone que las personas que están ahorrando en bancos, sean gravados en las ganancias que generen.

“La tasa de retención de interés al capital pasará de 1.04 a 1.45%”

¿Cómo podemos traducir esta modificación? Supongamos que tienes una cuenta donde el interés recibido es del 4%; entonces casi la mitad, es decir 1.8% se irá al pago del ISR.

Las críticas por parte del sector bursátil no se han hecho esperar, pues esto significa una política agresiva, que no sólo afectará a la clase media, sino a los pequeños ahorradores. Aquellos que no están pensando en generar intereses sobre su ahorro, sino a las personas que tienen metas menos ambiciosas.

Por ejemplo, una persona que está ahorrando para renovar su taxi, quienes están planeando una boda u otra celebración, hacerse de un local para iniciar un negocio; todos ellos serán afectados por dicha medida.

Una de las reformas en materia fiscal, es la que da al SAT más mecanismos para poder recaudar impuestos para las políticas benefactoras del gobierno y la operación normal de la administración pública.

Por tanto, a pesar de que el presidente López Obrador dijo que no habría nuevos impuestos, es una verdad a medias. Porque no va a haber nuevos impuestos, pero sí subirán los existentes, como es el presente caso.

Este desincentivo al ahorro, tiene un impacto real en la percepción de que es prácticamente el 50% de los intereses, la parte que se quedará el gobierno.

“La tasa de ISR en el último año de gobierno de Peña, estaba fijado en una recaudación del 0.46%, pero ya para este año se había aumentado al 1.04%, por tanto no es poca cosa un aumento tan drástico para el 2020.”

De continuar esta trayectoria, el gobierno podría llegar a cobrar hasta el 1.86% para el 2021, lo cuál implicaría que muchos ahorradores dejarían de usar bancos para conservar su dinero bajo el colchón.

Otra opción por la que están optando los contadores especializados, es la recomendación de generar cuentas de ahorro personalizadas en otros países donde estos gravámenes son mucho menores que en México. Lo mismo sucede con los grandes inversionistas, que no ven claridad con el horizonte económico actual.

Con información del Portal Digital: dlpoder.com

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