Cuba hoy: el racismo y la inclusión

0
162

Cuba alcanzó los niveles de igualdad social hace ya tres décadas. una nueva realidad económica desde la caída del muro de Berlín ha generado una serie de discriminaciones laborales que es necesario enfrentar para la inclusión laboral de los afrocubanos.

Pongamos un ejemplo; En una escena común, cuatro turistas españolas, en compañía de dos hombres afrocubanos, se dirigen a uno de los tantos clubs nocturnos en La Habana: “Ustedes sí, pero ellos no”, les dijo el portero, “la casa se reserva el derecho de admisión”. Las turistas protestan, alegando que esas prácticas son tales de un “país racista”, pero sin importar los alegatos, sus compañeros no logran entrar. Deciden probar en otro establecimiento, a ver si admiten negros.

El portero del Club, es también negro. Graduado en contabilidad y finanzas por la Universidad de La Habana , él es un ejemplo vivo de las contradicciones racializadas en las que vive la sociedad cubana contemporánea. Tras concluir sus estudios obtuvo un puesto de profesor, pero lo abandonó por buscar un trabajo en el sector privado.

Las prácticas laborales privadas, sin embargo, son claramente racistas (y sexistas), como lo decía el anuncio a través del cual obtuvo su empleo: “Se busca personal calificado con experiencia: dependientes (mujeres trigueñas o rubias, de buena figura y con idiomas) y seguridad y protección (hombres fuertes de color)”. El salario de profesor (Unos 20 dólares mensuales) no alcanzaba, así que decidió buscar trabajo donde no importaba su educación, sino los atributos físicos supuestamente asociados al color de la piel: negro y fuerza bruta. Para la sociedad cubana, la contabilidad y las finanzas son cosas de blancos.

En este sentido, el experimento social cubano constituye un laboratorio excepcional para analizar el impacto de las llamadas políticas universales sobre el racismo y la desigualdad racial. ¿Cómo explicar la creación del sector privado plagado de prácticas discriminatorias a partir de una sociedad igualitaria como es la sociedad cubana de los ochenta? ¿Es que los ideales de igualdad e inclusión que guiaron la gestión estatal durante décadas han sido abandonadas?

Los estudios del racismo en las Américas han debatido los méritos y limitaciones de diversas políticas de justicia racial, incluyendo la acción afirmativa y la utilidad de leyes específicas contra el racismo y la discriminación.

Las políticas sociales del estado cubano, en cambio, beneficiaron a amplios sectores de la población -con cualquiera fuera de su color-, pero no lograron acabar con el racismo.

El creciente impacto del racismo es solo explicable si dicha ideología formaba ya parte de la sociedad igualitaria de los ochenta, aunque en un contexto social distinto. La experiencia cubana sugiere que el racismo puede coexistir con la igualdad.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here