Redes sociales totalmente perjudiciales

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Las redes sociales ocupan una parte importante de nuestro tiempo. Nos ayudan a interaccionar con nuestros seres queridos, a conocer gente nueva y a crear nuevos vínculos. Sin embargo, los efectos negativos que acarrean también son notables. Según un estudio, se ha observado que la ansiedad y los síntomas depresivos en jóvenes ha aumentado un 70%, lo que se ha relacionado con el uso de las redes sociales, afectando también al sueño o la autoimagen.

El miedo a ser ignorado, largas horas con el móvil en la mano, la ansiedad y el vacío si no hay interacción o la necesidad de crecer en número de seguidores son síntomas claros de las consecuencias de las redes sociales en nuestra vida. “Nuestra sociedad sobrevalora el número de seguidores. Solo eres alguien si tienes muchos”, dice Berta Bernard, exinfluencer, quien sufrió la adicción a Instagram y terminó por cerrar su cuenta. Ahora lo cuenta en su primera novela.

Efectos negativos
La tecnología va llenando cada vez más áreas de nuestra vida y está produciendo un cambio a nivel social, tanto en el entorno laboral como a nivel social. Estos cambios, que pueden ser muy positivos, también tienen efectos negativos psicológicos, especialmente en las personas que más usan aplicaciones de redes sociales. De hecho, el 91% de los jóvenes de 16 a 24 años usan Internet para tener acceso a estas redes.

Aunque existe un apoyo emocional con los contactos frecuentes y hay una mayor disponibilidad de información, los efectos negativos que se encontrarían con el uso de las redes sociales serían:Estrés cuando no se domina toda la información

La necesidad de información se ha extremado. Necesitamos que sea inmediato y en el menor tiempo posible. Aumenta así nuestra efectividad, pero también nuestro estrés. De hecho, la mayoría de aplicaciones sociales cuentan con una notificación que te avisa si el receptor ha leído el mensaje.

Malas interpretaciones

Se acrecientan las discusiones debido a que se malinterpretan los tonos, no se entienden del todo las frases o hay una mayor crispación al ser más lenta la comunicación que de forma directa.

Referentes

La masa decide seguir a un grupo selecto de personas que deciden la ropa que se lleva, los libros que se leen o los restaurantes que se visitan. Se pierde individualismo y se crea frustración al no alcanzar ese nivel de vida.

No hay intimidad

Se cuenta el completo de la vida, aunque, como dice Berta Bernard, “a modo de resumen, seleccionamos un conjunto de escenas que mostramos y que hablan de cómo es nuestra vida”. Esa muestra rompe con la intimidad y estamos más expuestos a los demás.Baja autoestim

Las redes sociales son fuentes de comparación. No se hace desde el crecimiento o la imitación de un referente, sino que aspiramos a un ritmo de vida marcado por un número muy bajo de personas que cuentan con un equipo detrás. Se quiere ser como una persona que no es ni similar a nosotros. Ante esta diferencia, solo aparecen emociones negativas.

Miedo a ser diferente

Se debe a que sentimos una mayor diferencia entre lo que somos nosotros y lo que son los demás. Eso nos hace querer encajar incluso cuando nuestros valores son diferentes.

Pérdida de horas

El tiempo que se dedica a las redes sociales ha aumentado sustancialmente. De hecho, una de sus características es que el tiempo pasa sin que la persona se dé cuenta de ello.

Desintoxicación digital
Berta Bernad se convirtió en un fenómeno de Instagram en la época en la que aún no era común ser influencer. Alcanzó los 90.000 seguidores, fuera de lo normal hace unos años, se dedicó a ello de forma profesional y sufrió los efectos negativos de las redes sociales. Tras ver que la aplicación consumía su vida, decidió cerrarla. Ahora cuenta su historia en “Mi nombre es Greta Godoy” (Planeta, 2019).

“Cuando quise publicar el libro, varias editoriales me lo rechazaron porque querían una fórmula sobre cómo triunfar en Instagram, no sobre los peligros de esta red”, nos cuenta la autora. “Muchas personas me preguntan qué hacer para tener muchos seguidores, pero nadie sobre qué he llegado a hacer para superar Instagram y tener una buena autoestima”, señala Berta Bernad.

El funcionamiento de las aplicaciones de las redes sociales tiene un sistema de refuerzo a base de likes, comentarios y mensajes privados. Este refuerzo intermitente, es aún más aditivo, como ven los estudios de Psicología. “Los likes actúan en nuestro cerebro a modo de recompensa y nos hacen estar horas delante de una pantalla. Las redes sociales van a encerrarnos en casa y podría llegar a ser la enfermedad del siglo XXI. Todo se hace a través de una app y va en contra de nuestra naturaleza social”, señala la autora de “Mi nombre es Greta Godoy”.

Las redes sociales están influyendo en nuestra manera de relacionarnos, pero también en la forma que tenemos de vivir nuestro ocio. “Nos influye en cómo vestimos y la imagen que proyectamos a los demás”. Tal y como dice Berta Bernad, la moda, la gastronomía, el ocio o nuestro trabajo viene marcado por Instagram y los influencers, lo que genera un impacto emocional negativo en los jóvenes, los mayores consumidores de redes sociales, ya que no se llega a ese estándar marcado por unos pocos. “La mochila que nos crean las redes supone una carga que no siempre podemos gestionar”, concluye la exinfluencer.

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