Soldados enfermos, las otras bajas del Ejército mexicano

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Camina lento. Le sube la presión arterial de manera constante. Desde hace año y medio Jorge Gutiérrez Cruz padece insuficiencia renal crónica, causa por la que fue cesado en su trabajo.

Luego de 13 años de servicio en el Ejército, el pasado 28 de febrero, la secretaría de la Defensa Nacional lo dio de baja por incapacidad, sin derecho a pensión ni atención médica, dice el exsoldado de infantería.

¿Qué le argumentaron?
Que esa enfermedad la adquirí allá afuera, pensaron mal: hicieron anti doping a ver si me drogaba, prueba de VIH, ahí en el pelotón de sanidad. Como nada de eso salió positivo, me mandaron a Guadalajara. Ya un médico de ahí determinó que eran los riñones que se encogieron”, explica Jorge Gutiérrez Cruz, exmilitar.

Al enterarse de su enfermedad, en octubre de 2017, la Sedena inició un procedimiento administrativo contra Jorge Gutiérrez Cruz.

El exsoldado detalla que los médicos del batallón le advirtieron que si no conseguía un donante de riñón lo iban a dar de baja.

Ahí mismo en el trabajo de él, un teniente me dijo: ‘señora ya déjelo, para qué sirve. Ya no va poder trabajar…una persona como él no vale la pena porque ya para qué va servir’. Otros me decían: ‘no pues déjelo, si se va morir’, con esas palabras me decían ahí en el batallón”, denuncia Ivonne Ruiz, esposa del exmilitar.

Por los 10 años de servicio, la Sedena le concedió una compensación de132 mil pesos, los cuales no aceptó.

El exsoldado de 33 años de edad dice que solo desea una pensión y servicio médico. No tiene para pagar las 3 hemodiálisis que requiere semanalmente y teme perder su casa de 50 metros cuadrados ubicada en la periferia de Colima.

En el resolutivo de baja, la Sedena argumentó que Jorge Gutiérrez presenta una incapacidad que le impide desarrollar las actividades militares en forma óptima y una de las condiciones para pertenecer a las fuerzas armadas es contar con buen estado de salud.

Asegura que la baja del soldado de infantería no viola sus derechos humanos, ni es un acto de carácter discriminatorio, ya que se basan en las leyes de las fuerzas armadas.

El documento señala que no le pueden dar pensión porque la enfermedad no fue contraída en servicio, además que no prestó sus servicios cuando menos 20 años, por lo tanto, tampoco le pueden dar el servicio médico, pero se puede afiliar al seguro popular para que lo atiendan.

A 449 kilómetros de Colima, en la ciudad de Irapuato, Jhovany Álvarez García también fue dado de baja del Ejército por insuficiencia renal crónica, con los mismos argumentos que a Jorge.

En sí el documento me explicaron que nada más me hice acreedor a una compensación, era lo único, quedaba prácticamente en desamparo, sin trabajo, sin cobro, sin atención médica, prácticamente a mi suerte”, manifiesta el exmilitar Jhovany Álvarez.

Es por eso que, en octubre pasado, Jhovany interpuso un amparo contra la resolución de la Sedena.

El juez noveno de distrito en Guanajuato le concedió una suspensión provisional por lo que fue reinstalado temporalmente mientras se resuelve el juicio de amparo.

En enero de este año envió una carta a la presidencia de México en la que pide apoyo para que le den atención médica.

El documento fue canalizado a la oficina de atención ciudadana de la Sedena, donde le respondieron que su caso está en un juzgado y será dicha instancia la que resuelva en definitiva.

Estamos tratando de que el Poder Judicial haga valer los derechos humanos que están en la Constitución. Necesitamos que nuestro estado de derecho sea funcional, hay muchas leyes anacrónicas, en especial en el marco legal militar”, destaca Manuel Contreras, abogado de los exmilitares.

En Despierta le revelamos el año pasado, el caso de José de la Cruz. Él murió esperando ayuda de la secretaría de la Defensa Nacional.

El 19 de noviembre pasado falleció por insuficiencia renal crónica.
Un mes antes de su fallecimiento, Despierta informó que también fue dado de baja del Ejército por incapacidad y sin derecho a atención médica.

Desafortunadamente a nuestro compañero José de la Cruz ya no le alcanzó la vida para seguir reclamando”, añade Manuel Contreras, abogado de los exmilitares.

Jhovany Álvarez García y Jorge Gutiérrez Cruz dicen que no quieren correr la misma suerte de su compañero fallecido. Sólo piden que el Ejército los pensione y dé servicio médico.

A través de correo electrónico, la secretaría de la Defensa Nacional dijo a Despierta que la ley orgánica del Ejército establece que hay separación definitiva de los miembros del Ejército cuando no pueden cumplir con sus obligaciones militares, entre ellas, motivos de salud.

Asimismo, que la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas determina las enfermedades que dan origen a la incapacidad.

Sobre el caso de Jorge Gutiérrez Cruz y otros elementos dados de baja por enfermedades, la Sedena señaló que es información clasificada confidencial por tener datos personales.

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