Venezuela se rebela contra la dictadura socialista del usurpador Nicolás Maduro

0
89

Juan Guaidó era actualmente el presidente de la Asamblea de Venezuela, el parlamento legítimo del país. Tras la victoria de la oposición democrática en las elecciones legislativas de diciembre de 2015, la Asamblea inició los pasos para la convocatoria de un referéndum revocatorio para destituir al tirano Nicolás Maduro. Todas las encuestas elaboradas entre septiembre de 2015 y octubre de 2016 daban por segura la destitución de Maduro si se llevaba a cabo dicho referéndum. Aunque el Consejo Nacional Electoral, en manos del chavismo, aceptó inicialmente el procedimiento, al final lo paralizó y el referéndum no se llevó a cabo. Era el primer paso del chavismo para perpetuarse en el poder contra la voluntad del pueblo venezolano.


El segundo paso llegó en abril de 2017, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), también en manos del chavismo, usurpó las funciones de la Asamblea Nacional y otorgó poderes extraordinarios a Maduro, en lo que muchos medios internacionales de diversos signo calificaron acertadamente como un autogolpe de Estado, destinado a blindar en el poder a Maduro por encima de las urnas. Unas semanas después, el tirano organizó por decreto la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para sustituir a la legítima Asamblea Nacional (recordemos que está en manos de la oposición tras su victoria electoral en 2015). Se trata de un procedimiento que no figura en la Constitución venezolana de 1999, algo totalmente ilegal.


El autogolpe chavista de la ANC provocó un amplio rechazo internacional
La oposición venezolana se negó a participar en lo que calificó como un “golpe de Estado” de Maduro a la Constitución venezolana.

Las elecciones para la fraudulenta ANC se hicieron en julio de 2017, quedando casi totalmente dominada por el chavismo. El Consejo Nacional Electoral, controlado por los chavistas, anunció que en el proceso participó el 41,53% del censo electoral.

A pesar de que la oposición boicoteó el proceso, la empresa encargada de llevar a cabo los comicios reconoció un fraude en el proceso, con el que se engordó el número de votos chavistas en al menos un millón de electores, en un desesperado intento de ganar legitimidad para ese proceso. Estados Unidos, España, la mayoría de países de Hispanoamérica y la Unión Europea se negaron a reconocer la ANC, manteniendo su reconocimiento a la Asamblea Nacional como parlamento legítimo de Venezuela. La Fiscal General de Venezuela, la chavista Luisa Ortega Díaz, se negó a reconocer la ANC, siendo destituida por ésta unos días después y teniendo que huir del país.


Maduro y su ANC quieren consolidar la dictadura socialista en Venezuela
Una vez instalada de forma fraudulenta, la ANC redactó un proyecto de nueva Constitución para consolidar la dictadura socialista en Venezuela, con amplios recortes de derechos fundamentales y mayores poderes para Maduro. Entre tanto, la situación económica y social de Venezuela se ha deteriorado gravemente, aumentando el éxodo de venezolanos: desde 2014, 2,3 millones han abandonado su país, muchos de ellos en dirección a Colombia o a Brasil, generándose un grave problema migratorio en la región.

El Grupo de Lima, creado en agosto de 2017 y formado por la amplia mayoría de países de América, ha condenado la ruptura del orden constitucional, ha negado la legitimidad de la ANC, ha respaldado a la Asamblea Nacional y ha condenado las violaciones de derechos humanos en Venezuela. En mayo de 2018, la ANC convocó unas elecciones presidenciales, en las que se negó a participar la Mesa de la Unidad Democrática, la principal organización de la oposición.

La convocatoria tuvo una abstención del 54% y Además, estuvo nuevamente marcada por el fraude. Tras esas elecciones ilegítimas, la investidura de Maduro el 11 de enero de 2019 demostró el aislamiento internacional del régimen: sólo acudieron representantes de los gobiernos afines de Cuba, Bolivia, Nicargua, El Salvador, México y Osetia del Sur, un territorio separado de Georgia y con un exiguo reconocimiento internacional.
Los principales países de América reconocen a Guaidó como presidente
De momento, la proclamación de Guaidó como presidente interino de Venezuela ya ha sido reconocida por Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos (OEA), Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Paraguay, Guatemala, Panamá, Honduras, Ecuador y Costa Rica ya han reconocido al nuevo presidente. De momento, y como cabía de esperar tratándose de un gobierno socialista, el ejecutivo español de Pedro Sánchez aún no se ha pronunciado. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, acaba de declarar [22:20h]: “Espero que toda Europa se reúna en apoyo de las fuerzas democráticas #Venezuela. A diferencia de maduro, la Asamblea parlamentaria, incluido Juan Guaidó, tiene un mandato democrático de los ciudadanos venezolanos“.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here