SORPRENDENTE PROLIFERACIÓN DE ANIMALES Y PLANTAS EN CHERNÓBIL

0
405

El desastre nuclear de esta planta en el norte de Ucrania en 1986, causó la muerte de miles de personas, trasformó una zona poblada en una ciudad fantasma y se creó un área de exclusión de 2,600 kilómetros cuadrados.

Pero la zona de exclusión de Chernóbil no está desprovista de vida. Lobos, jabalíes y osos, entre otras especies, regresaron a los frondosos bosques que rodean la antigua planta nuclear e incluso en las zonas más radioactivas, la vegetación se ha recuperado.

Sorprendentemente, en 30 años, Chernóbil se ha convertido en una de las reservas naturales más grandes de Europa, el ecosistema que rodea la central destruida tiene más vida que antes.

Incluso se ha descubierto que algunas plantas de la zona están creando mecanismos para proteger su ADN, cambiando su química para hacerse más resistente a la radiación, la cuál aun es alta en algunos puntos.

Algunos animales han desarrollado adaptaciones interesantes.

Los lobos de la zona, por ejemplo, no solo se alimentan de ciervos, también capturan peces y han sido grabados, por cámaras trampa, comiendo fruta de los árboles que solían formar parte de los huertos de la gente.

Otro caso interesante es el de los caballos de Przewalski. En 1998, zoólogos ucranianos liberaron en la zona una manada de 30 de estos caballos, provenientes de las estepas de Mongolia y en peligro de extinción. El objetivo era que los caballos pastasen la vegetación exhuberante y redujeran el riesgo de incendios forestales. Ahora los caballos han proliferado y hay numerosos rebaños salvajes dispersos por Ucrania y Bielorrusia.

En cierto modo, el desastre de Chernóbil revela la verdadera magnitud de nuestro impacto ambiental en el planeta.

A pesar de lo dañino que fue, el accidente nuclear fue mucho menos destructivo para el ecosistema local que para nosotros.

Al alejarnos del área, hemos creado un espacio para que la naturaleza regrese.