A pesar de los esfuerzos por incrementar la diversidad de género en las juntas directivas, las mujeres tienen aún tienen poca presencia en los Consejos de Administración de las organizaciones.

Sin importar los esfuerzos realizados para disminuir los niveles de disparidad de género, la presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas sigue siendo muy poca, según revela un estudio de la consultora, Deloitte. Mientras haya inequidad de género será necesario más que sólo hablar de ello y evitar además el sesgo inconsciente que se tiene a continuar con estas prácticas que se convierten en un obstáculo importante para la igualdad de género.

El estudio de Deloitte llamado “Mujeres en los Consejos de Administración: Una perspectiva global” reveló que la situación mejoró pero sólo modestamente, al pasar del 12% de mujeres en consejos de administración empresarial a nivel mundial reportado el año pasado, a una presencia de 15% para este año.

A nivel global, sólo países como Italia, Noruega, Australia, Reino Unido y Canadá experimentaron un aumento de alrededor de 5% de mujeres en consejos administrativos. Las juntas directivas en América, no presentan gran diversidad, sin embargo el progreso en Europa, Oriente Medio y África presenta una gran variación. La diversidad en las juntas, como en Australia, están en aumento. La región de Asia y el Pacífico está muy retrasada comparada con otras regiones.

Las mujeres sólo ocupan el 20% de los escaños parlamentarios, el 18% son Ministras o Secretarias de Estado y 47% de los países tienen a mujeres como líderes de Estado, según datos del Foro Económico Mundial, y la firma McKinsey Global Institute, admite que pese a que alrededor del 75% de los Directores Ejecutivos de las empresas a nivel mundial incluyen la equidad de género como una prioridad empresarial, la realidad no refleja esas aseveraciones.

La inequidad de género es un problema generalizado a nivel mundial. Aunque algunos países han logrado progresos significativos en este tema, la inequidad sigue en niveles altos. Si una mujer aspira a ganar lo mismo que un hombre, las estadísticas disponibles muestran que no tiene muchas alternativas para lograrlo dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La brecha salarial de género será equitativa en 170 años a nivel mundial si continúan las tendencias actuales, ya que la diferencia para este 2016 aún sigue siendo de casi el doble entre hombres y mujeres de acuerdo con un informe del Foro Económico Mundial.

Los tres países que encabezan la lista de naciones de la OCDE con mejor desempeño en el terreno de la brecha salarial por género son Islandia, Suecia y Noruega pero la situación varía dentro de los países que componen la OCDE. Según PwC se estima que Polonia lograría que hombres y mujeres ganen en promedio lo mismo en el 2021, Estados Unidos lo haría en 2070 y México en el 2115. Por otro lado, las mujeres alemanas tendrán que esperar a que la brecha se cierre en ese país en 2297, las españolas esperarían hasta el 2230 y las surcoreanas hasta el 2118.

México repitió en el lugar 33 de empoderamiento femenino en el lugar de trabajo. Según los datos de PwC, en México hay una diferencia salarial de 16.7% entre hombres y mujeres. Las mujeres en México tuvieron un incremento del 20% del salario para alcanzar a sus contrapartes masculinas en el desarrollo de actividades similares.

Las mujeres son agentes económicos importantes que inciden en el desarrollo económico y a pesar de ello, todos los días aún se enfrentan y superan barreras de género. En todo el mundo las niñas y las mujeres batallan con opiniones y creencias comunes que limitan sus oportunidades y potencial. Pese a ello, las mujeres triunfan pese a las leyes, las políticas y las instituciones que las detienen.

Los beneficios económicos mundiales de cerrar por completo la brecha salarial son inmensos. Un informe reciente del McKinsey Global Institute, reveló que se podrían agregar 28 billones de dólares o 26% al PIB anual global para el 2025, un aumento equivalente al PIB de China y Estados Unidos juntos.

En otro estudio, la consultora PwC reveló que cerrar la brecha de género podría mejorar los ingresos de las mujeres de los países de la OCDE en más de 2 billones de dólares, un salto de 23% y sumar más mujeres al mercado laboral podría aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) de la OCDE 12%, lo que se traduce en casi 6 billones de dólares.

Al igual que en el caso de muchas otras naciones a nivel mundial, las mujeres en México siguen sin tener una representación significativa o su participación es insuficiente en los consejos de administración y en puestos directivos. El porcentaje de mujeres en juntas directivas en México es del 6.0 por ciento.

En nuestro país no existen cuotas que alcanzar con un mínimo de mujeres en esos puestos, ni tampoco existen iniciativas que promuevan la participación de las mujeres en las juntas directivas o en puestos gerenciales altos en el sector privado.

Mientras haya desigualdad, necesitamos hacer más que hablar de ello y evitar además el sesgo inconsciente que se tiene a continuar con estas prácticas que se convierten en un obstáculo importante para la igualdad de género.

La desigualdad de género es un tema complejo y para resolverlo necesitamos de una cultura que comprenda y valore la diversidad, además de que se esmere por capacitar a las personas para identificar prejuicios inconscientes y detener de inmediato los conscientes.

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