Los tensos encuentros, en pleno vuelo, entre aviones de Estados Unidos y Rusia (y, antes, de la Unión Soviética) en los que sin llegar a enfrentarse sí provocan situaciones de peligro y confrontación no son nuevos, pero hoy esos incidentes han comenzado a ser frecuentes y se dan con el telón de fondo de una creciente agresividad del Kremlin y de la dicotomía entre el agravio de la injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses y la cercanía que Donald Trump ha mostrado hacia el régimen de Vladimir Putin.

Uno de los casos más recientes y puzantes fue, como se comenta en CNN, el muy cercano encuentro (al grado de que autoridades estadounidenses lo consideraron “inseguro”) de un caza de combate ruso Sukhoi Su-27 y un avión de reconocimiento Boeing RC-135 de la Fuerza Área de Estados Unidos. Fotos de ello fueron divulgadas por el mando aéreo estadounidense.

El caza ruso se acercó a menos de 3 metros del estadounidense, y reportes señalan que el Su-27 iba plenamente armado y volaba de modo errático. Todo ello suscitó que la aproximación de ambas aeronaves tuviera un alto riesgo de producir una colisión o algún otro incidente.

De acuerdo a fuentes estadounidenses, el encuentro se dio el pasado lunes en espacio aéreo internacional sobre el Mar Báltico y sería solo una de muchos que se han dado en esa región durante junio. Pero a diferencia de las anteriores, la extrema cercanía y forma errática de volar del caza ruso suscitó especial inquietud en el mando estadounidense, además de que al encontrarse en espacio aéreo neutral no habría habido razón para que el caza ruso interceptara el avión estadounidense.

Además, el RC-135 volaba con su traspondedor encendido, lo que lo hacía plenamente identificable para otras aeronaves.

El Ministerio de Defensa de Rusia tiene, con todo, una versión diferente de lo sucedido. Afirma que el RC-135 realizó maniobras de provocación y que, cuando el Su-27 lo escoltaba la aeronave estadounidense realizó un súbito giro hacia el avión ruso. Su piloto tuvo entonces que reaccionar ante ello, pero continúo escoltando al RC-135 (que Moscú considera aun ‘avión espía’) hasta que se alejó de la frontera rusa. Al poco, se afirma, otro RC-135 estadounidense se apareció en la zona y fue también escoltado por un caza ruso.

Es difícil concluir cuál de las dos versiones es la que plantea de forma más precisa lo sucedido, y puede decirse que cada uno la pinta desde su punto de vista y conveniencia. Lo cierto es que este incidente se da a pocos días de que un caza estadounidense derribó un avión de Siria, que al parecer bombardeó a fuerzas rebeldes sirias apoyadas por la coalición internacional. Ese derribo motivó a Rusia, que apoya al régimen de Siria, a advertir que sus fuerzas derribarán todo avión de la coalición que vuele en Siria al oeste del río Éufrates.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here