Las personas que han estado expuestas a desastres naturales de gran magnitud, como el sismo de 7.1 grados Richter que se vivió el 19 de septiembre en el centro de México, pueden ser propensas a presentar el trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Se trata de un conjunto de síntomas que aparecen horas o días después y como consecuencia de la vivencia de un evento que resulte amenazador o catastrófico para un individuo.

¿Sospechas que tu o alguien cercano a ti puede estar experimentando este trastorno? Entonces pon atención a la siguiente información:

¿Qué es el TEPT?

El trastorno por estrés postraumático es una severa reacción emocional a un trauma psicológico extremo causado por una situación que el paciente considera que pone en riesgo su propia vida o la de una persona —o grupo de personas— cercana a él, como un fuerte terremoto.

Cuando el suceso es tan grave, en algunos casos, las defensas mentales del individuo pueden no ser capaces de asimilarlo.

“El estrés es una reacción de supervivencia ante una crisis con la que el cuerpo se prepara en un estado de alerta máxima para poder responder”, explicó la Doctora Maricela Alvarado Directora de Consejería y Bienestar del Tecnológico de Monterrey en la región Ciudad de México. “El estrés postraumático es una secuela del mismo”.

Es importante destacar que este trastorno no se presenta únicamente en las víctimas directas, sino también en los testigos indirectos, como lo comentó el Doctor Benjamín Domínguez de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En entrevista con Tec Review, ambos expertos coincidieron en que no se debe minimizar la posibilidad de que una persona esté experimentando el TEPT y recomendaron conocer los síntomas para poder reconocerlos.

¿Cómo identificarlo?

Existen tres ‘focos rojos’ que apuntan al trastorno por estrés postraumático. Estos son, de acuerdo con el Doctor Domínguez, los trastornos en el sueño, una reacción de sobresalto frecuente y los flashbacks o sucesos de reexperimentación. “En estos últimos la persona no solo recuerda escenas del sismo, sino que las revive”, afirmó.

“Estos pueden venir acompañados de ansiedad, taquicardia, sudoración en manos, problemas de memoria, ataques de pánico e incluso sentimientos como la culpa o la impotencia al preguntarse: ‘¿Qué no hice?’, ‘¿Qué no hice?’, ‘¿Qué pude haber hecho?’ ‘Quiero ayudar y no puedo o no sé cómo’”, agregó la Doctora Alvarado.

Una vez que se identifican estas características en un individuo, lo mejor que se puede hacer es actuar lo más pronto posible.

¿Cómo tratarlo?

Con base en las investigaciones que se llevan a cabo en sus instituciones, la Doctora Maricela Alvarado y el Doctor Benjamín Domínguez compartieron las siguientes recomendaciones:

1) Realizar ‘ayuno de noticias’

El ‘ayuno de noticias’ se refiere a evitar ver, leer o escuchar contenido relacionado con el desastre natural, en este caso el sismo en el centro de México, al menos durante cuatro horas diarias. “Apaguen su celular, televisión y radio un rato para ‘vacunarse’ contra el TEPT, aconsejó el especialista de la UNAM.

2) Buscar apoyo social

Es importante que el individuo se mantenga acompañado por personas con las que se sienta apoyado y en confianza: amigos, familiares, incluso mascotas. Lo ideal es que esto le permita expresarse y compartir sus experiencias, ideas y sentimientos. También resulta de ayuda escribir lo que tiene en mente. “Así, el proceso de asimilar o tramitar el evento será más fácil”, aseguró la experta del Tecnológico de Monterrey.

3) Cuidar la alimentación

Lo mejor será mantenerse hidratado y disminuir el consumo de carbohidratos y azúcares, ya que, según el Doctor Domínguez, “esto ayuda a que el organismo procese un poco más rápido la experiencia”.

4) Hallar ayuda profesional

Los profesionales de la salud física y mental son quienes mejor pueden atender estos casos. Sin embargo, en una situación como la que hoy vive el centro del país, en la que la ayuda que se necesita es mucha, se debe procurar actuar en medida de la gravedad de la persona.

Lo primero que se puede hacer es recurrir a las líneas de apoyo que instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Tecnológico de Monterrey han puesto a disposición de la población.

En la Facultad de Psicología de la UNAM están abiertos los teléfonos 4161-6041 y 5622-228, mientras que en el Tec se cuenta con el número de apoyo disponible las 24 horas del día, el 01 800 TEC DE MTY (01 800 832 33 689).

En la región Ciudad de México, esta universidad tiene también habilitado un directorio de estudiantes y académicos de las carreras relacionadas con la psicología y el bienestar dispuestos a ayudar tanto a las personas de la comunidad Tec como a quien lo requiera fuera de la misma. Puedes consultar más información aquí.

Si los síntomas persisten por más de tres meses, los doctores consideraron que entonces será momento de acudir a un especialista.

¿Qué hacer si un niño presenta TEPT?

El Doctor Benjamín Domínguez subrayó que si los adultos en el entorno de un niño presentan trastorno por estrés postraumático, lo más probable es que los menores también lo tengan.

En ese caso los síntomas y las recomendaciones son prácticamente las mismas, con algunas medidas extras a tomar. “Los padres, tutores o adultos deben hablar de lo que está sucediendo a los pequeños, a su nivel, para ayudarles a entenderlo. Todo esto, evitando que vean imágenes o escuchen conversaciones muy amarillistas o rojas”, dijo la Doctora Maricela Alvarado. “Recordemos que los niños saben que algo pasa, por lo que no debemos negarlo, sino orientar a los menores”.

Los especialistas añadieron que no tratar el TEPT puede tener consecuencias a largo plazo como otros trastornos mentales o síntomas físicos como migrañas, colitis, gastritis, así como enfermedades “de otro nivel” en casos extremos. “Pero en los niños, una vivencia de esta magnitud puede originar fobias y secuelas más graves”.

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