Las acciones de Netflix en Wall Street, tuvieron un descenso después de que Disney anunciara que sacaría del catálogo de la plataforma de contenido bajo demanda más popular del mundo, sus producciones, sin embargo eso no opaca el buen año que ha tenido. Pero, ¿una compañía que reporta ganancias netas de 186 millones de dólares, puede ver amenazada sus operaciones si pierde contratos con terceros?

A mediados de julio pasado, Netflix reportó que había superado los 100 millones de usuarios mundiales. Ese día, el impresionante número de cantidad de suscriptores se vio opacado por otro: por primera vez desde su fundación, tiene más suscriptores fuera de Estados Unidos que dentro de la unión americana. Netflix, tiene actualmente 52 millones de usuarios internacionales y 51.9 millones en Estados Unidos.

Estos números dan una enorme muestra de su potencial de crecimiento como compañía global. La compañía californiana, ofrece servicio de contenido de video bajo demanda en más de 190 países y 21 idiomas. Tras reportar que en el segundo trimestre del año sumó 5.2 millones de suscriptores con lo que alcanzó 103.95 millones para su servicio de streaming, las acciones de la compañía subieron más de 8%, a 175.9 dólares.

Para contextualizar el crecimiento de la compañía podemos tomar un ejemplo local: en México, según datos de The Competitive Intelligence Unit (CIU), el mercado de contenidos de Video Bajo Demanda por Suscripción (SVOD por sus siglas en ingles), registró un crecimiento de 25.6% con respecto al año anterior, que equivale a 7.4 millones de suscriptores y más de 12 veces en cinco años.

Netflix sigue como amplio líder en este rubro con 63.6% de suscriptores, seguido de Claro Video con 24.9% del mercado, HBO GO con 2.3% y Fox Premium con 0.9% de participación. Parte de la expansión de la compañía se dan en casos como México, donde cada vez más los consumidores se suman a la plataforma.

Según los datos de CIU, este crecimiento se debe que más personas cuentan con acceso a Internet, así como a la asequibilidad del servicio frente a la televisión de paga. Además de la preferencia por contenidos originales y exclusivos, aunado a la versatilidad con que se puede utilizar en diversos dispositivos móviles.

Una compañía fuerte pero…

A finales de julio pasado, las acciones de Netflix alcanzaron su precio más alto en la historia. El 26 de julio, días después de reportar haber superado los 100 millones de usuarios, los títulos bursátiles de la compañía se vendieron en 189.08 dólares cada uno.

Con más de 103 millones de clientes en todo el mundo, se prevé que su beneficio de explotación casi se duplique en el tercer trimestre, respecto al mismo período del año pasado, según información de Cinco días España. En el periodo abril-junio creció un 83%, casi tres veces más rápido que los ingresos.

Sin embargo, Netflix está consumiendo más efectivo de lo que puede generar. En palabras de la propia compañía, el flujo de caja libre será negativo durante “muchos años”, informó la empresa el lunes 17 de julio pasado a los accionistas. En su más reciente balance destaca un dato: los 20,000 millones de dólares que acumula como pasivo.

Netflix usa parte del dinero para alimentar la creación de contenido propio. Esta es su estrategia de captación de suscriptores. Sin embargo, de no ser por las nominaciones a los premios Emmy de sus series, como Stranger Things, no parece que la estrategia sea el único salvavidas en el cual colgar toda la esperanza que le dan en cada reporte a sus accionistas.

¿La gente ve Netflix por su contenido original?

El 8 de agosto pasado Disney anunció que retiraría del catálogo de Netflix sus producciones. Desde entonces sus acciones no han dejado de caer. No es una caída muy significativa (6% del valor en dos semanas desde el anuncio), pero pese que en lo que va del año, las acciones de la firma de videos en streaming Netflix han ganado, la revista especializada en inversiones Barron’s pronostica que debido al anuncio de Disney y otros competidores, las acciones de Netflix podrían desplomarse hasta 50% para finales del 2020.

Una de las razones según Barron’s para la caída de las acciones de Netflix es que el video es caro y a Netflix se le acaban los recursos para producir sus propios éxitos o comprar material a terceros.

Netflix había anunciado inversiones de entre 2,000 y 2,500 millones de dólares este año, de 1,700 millones el año pasado en este rubro pero, ¿la gente prefiere Netflix por su contenido original o por lo que le renta a otros propietarios de contenido?

Según el estudio de HigshSpeedInternet.com, la gente ve Netflix por contenidos que no son originales. Según ese estudio de las cinco series más vistas en Netflix, tres son de otra productora y dos son originales. El primer y segundo lugar de la lista, lo ocupan Sherlock de la BBC y la popular serie estadounidense Friends.

Las series originales de Netflix, Narcos y House of Cards ocupan el tercero y cuarto lugar respectivamente. En el quinto lugar se coloca la serie New Girl, de la cadena Fox que también ya anunció que retiraría sus producciones del catálogo de Netflix.

La apuesta por nuevos contratos será difícil, según Barron’s, pues muchos dueños de contenidos ya han firmado contratos con competidores de Netflix o iniciado su aventura como competencia. Netflix necesita seguir produciendo éxitos audiovisuales con el objetivo de mantener su crecimiento de suscriptores constantemente. El conflicto se sustenta en el hecho de que mientras la plataforma continúe produciendo nuevas series y películas, su deuda continuará activa al mantener series y películas que no son de creación propia, por lo que se prevé que la deuda de la compañía no se reduzca en los próximos años.

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