Un inmigrante hondureño recibió una condena de 85 años a cadena perpetua por abusar de las hijas de sus vecinos.

José “N” recibió su sentencia el 17 de agosto luego de un juicio que mostró los horrendos detalles de lo hizo con varias menores de edad.

José fue declarado culpable de abuso de menores y hacer amenazas de homicidio, entre otros cargos.

Durante el pasado noviembre del 2016, varios padres de familia levantaron la voz y denunciaron a su vecino de un condominio de Las Vegas, en Nevada, quien se hacía pasar por su amigo, con el nombre falso de David.

Amanda Moiza, madre de una de las menores abusadas, contó cómo José se aprovechó de las niñas.

Poco después otro padre de familia salió a la luz. Ricardo Rangel dio más detalles de los abusos a las menores.

María Baraja, otra madre, lloró al momento de relatar los abusos hacia su hija.

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