Draghi y Trump aceleran la escalada del euro frente al dólar. Deutsche Bank retira su previsión de una caída del euro hacia la paridad.

La recta final de 2017 multiplicó el debate sobre una eventual paridad del euro con el dólar a lo largo del presente ejercicio. El triunfo de Donald Trump en las elecciones estadounidenses aceleró las subidas de la divisa comunitaria. Las promesas electorales de un multimillonario programa de infraestructuras y en especial de una histórica rebaja de impuestos dispararon las previsiones de inflación, y por extensión, de subidas de los tipos de interés.

La fortaleza del dólar dejó su cotización cerca de la paridad. El euro comenzó 2017 con mínimos, el pasado 3 de enero, de 1.03 dólares. Desde entonces la divisa comunitaria no sólo ha evitado la paridad. Acumula ya una revalorización del 10 por ciento.

Las dos últimas jornadas han acelerado esta escalada. El euro continúa su ascenso hasta registrar máximos desde junio del año pasado muy cerca de los 1.14 dólares. Aunque la divisa perdió fuelle momentáneamente tras matizar hoy el BCE que se había sobrerreacionado a las palabras de ayer de Draghi sobre un eventual “ajuste gradual” de la política monetaria, el euro ha recobrado rápidamente el pulso alcista.

Deutsche Bank cambia el escenario

La senda claramente alcista del euro ha llevado a los analistas de Deutsche Bank a modificar drásticamente sus previsiones sobre el mercado de divisas. La firma alemana se había destacado como una de las más alcistas sobre el dólar.

Sus anteriores estimaciones abrían la puerta a la paridad. Fijaban en 1.03 dólares el cruce del euro para finales de 2017. En el día de hoy han dado la vuelta a este escenario, y prevén ahora más subidas del euro en el segundo semestre, hasta cerrar el ejercicio en el entorno de los 1.16 dólares.

Los analistas de Deutsche Bank justifican esta revisión por el cambio en el sesgo de los comentarios realizados ayer por el presidente del Banco Central Europeo. “Después del discurso optimista de Draghi en Sintra, modificamos completamente nuestra previsión sobre el euro/dólar para el resto del año”.

Draghi aviva el debate sobre el QE

Mario Draghi reforzó ayer su optimismo sobre la evolución de la economía de la eurozona al despejarse una de las principales incertidumbres latentes: los riesgos políticos. Una vez superadas las elecciones francesas, el presidente del BCE valoró que la política ha dejado de ser un lastre en la eurozona para convertirse en un impulso.

Estas perspectivas más positivas sobre el crecimiento y los nuevos matices introducidos en referencia a la inflación llevaron a Draghi a afirmar que “el banco central puede acompañar la recuperación ajustando los parámetros de sus instrumentos”.

Los analistas han avivado el debate sobre un próximo repliegue de los estímulos como respuesta a los comentarios del presidente del BCE. Las firmas de inversión contemplan la opción de que el banco central avance en septiembre un nuevo freno en su programa de compra de deuda.

Las reformas de Trump se retrasan

El impulso otorgado desde el BCE al euro se suma al freno que vuelve a registrar el dólar. El retraso ayer en la reforma sanitaria propuesta por Donald Trump vuelve a evidenciar los problemas del nuevo Gobierno estadounidense para sacar adelante sus reformas.

El mercado vuelve a cuestionar las expectativas sobre otras promesas más esperadas por los inversionistas, como el programa millonario de infraestructuras y, sobre todo, “la mayor rebaja fiscal de la historia de EU”. Estos factores fueron determinantes en el rally que encadenó el dólar desde el triunfo de Donald Trump en las elecciones de noviembre.

La rebaja en las expectativas sobre los plazos y el alcance de las promesas económicas del nuevo Gobierno estadounidense enfría de paso las previsiones de inflación.

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